El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha expresado en dos llamadas telefónicas a los líderes de México y Turquía que las filtraciones de los cables del Departamento de Estado han sido "deplorables", a la vez que Felipe Calderón y Tayyip Erdogan le aseguraron que el incidente no afectaría a las relaciones diplomáticas con sus países, según ha informado la Casa Blanca. México y Turquía son dos de los países que más información secreta han visto revelada en el filtrado de cables a la prensa por parte de la organización de revelación de secretos Wikileaks.