Washington -- Mientras el presidente Barack Obama felicitaba el viernes a los comandos que mataron el pasado domingo a Osama bin Laden y prometió que “vamos a acabar con Al Qaida”, la red terrorista confirmó la muerte de su líder y prometió vengarla.
Obama se desplazó el viernes a Fort Campbell, en Kentucky, donde felicitó personalmente a puertas cerradas, para mantener sus identidades bajo anonimato, al equipo 6 de los SEAL, el grupo de operaciones especiales que el domingo abatió al líder de Al Qaida. También durante su visita se dirigió a soldados recién llegados de Afganistán.