Un médico que hizo abortos a mujeres pertenecientes a minorías, inmigrantes y pobres en una clínica calificada de ``casa de los horrores'' fue acusado de ocho cargos de asesinato por la muerte de una paciente y siete bebés que nacieron vivos y luego fueron asesinados con tijeras, dijo la fiscalía el miércoles.
El doctor Kermit Gosnell, de 69 años, hizo millones de dólares durante un período de 30 años, llevando a cabo tantos abortos ilegales de final de embarazo como pudo, dijo la fiscalía. Los reguladores estatales ignoraron las quejas en su contra y no inspeccionaban su clínica desde 1993, pero no se presentaron cargos en contra de ellos debido a los límites de tiempo y a las leyes existentes, dijo el abogado de distrito Seth Williams.