NUEVA YORK – Tras años de administrar inyecciones de silicona líquida en forma ilegal en su apartamento en El Bronx, Whalesca Castillo fue acusada por el fiscal federal de Manhattan.
Según la investigación realizada en conjunto con la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y la Administración de Comida y Estupefacientes (FDA), Castillo cobraba más de $1,000 por cada ronda de inyecciones, que usaba para aumentar pechos y nalgas.