Las reacciones a la masacre ocurrida el pasado sábado 8 de enero en Tucson, Arizona, en la que la congresista demócrata Gabrielle Giffords y 6 víctimas fatales fueron atacadas por un “radical”, no se han hecho esperar.
Una de las más comentadas a nivel nacional se produjo cuando el alguacil del condado de Pima, Arizona, dio las primeras declaraciones a la prensa nacional. Durante su intervención, Clarence Dupnik fue enfático al recalcar que las acciones del victimario, Jared Lee Loughner, son resultado de la irresponsabilidad de los políticos y otros generadores de opinión que basados en la primera enmienda de la Constitución han incitado al odio de razas.