La presidenta Dilma Rousseff visitó hoy visitar la región serrana de Río de Janeiro, donde murieron al menos 508 personas y decenas están desaparecidas tras las lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra.
Allí admitió que gran parte de la población pobre de Brasil vive en áreas de riesgo por el abandono que sufrieron durante décadas. "No habrá solución para las personas que viven en zonas de riesgo mientras no se les garantice una vivienda. Hubo durante décadas un abandono de la población de bajos recursos en materia habitacional", dijo.