El presidente de Toyota ofreció disculpas el viernes por los nuevos problemas en vehículos que han perjudicado la reputación y las ventas de la automotriz japonesa, pero se abstuvo de ordenar la devolución de unidades defectuosas que se sumaría al retiro masivo en el mundo anunciado hace dos semanas.
Akio Toyoda, designado en junio al frente de Toyota Motor Corp., prometió reforzar el departamento de control de calidad. "Estamos enfrentando una crisis", señaló en una conferencia de prensa convocada de improviso.