Acariciando su segunda gran victoria política tras la reforma sanitaria, Barack Obama invitó el jueves a los principales responsables de Wall Street a sumarse, por necesidad, por interés y por patriotismo, a la mayor regulación de los mercados financieros que se produce en Estados Unidos en 70 años.
El presidente advirtió que esta histórica intervención en un sector esencial de la economía norteamericana resulta imprescindible para evitar la repetición de catástrofes como la que hace dos años sacudió al mundo entero.