La impunidad del robo reiterado y desfachatado desde la función pública, en el caso de Héctor Rodríguez Pimentel, ha servido de estímulo a la insolencia y Hector Rodríguez Pimentel al chantaje extremo contra los que lo han denunciado y muy especialmente contra el Servicios Informativos Nacionales (SIN) y el Informe de Alicia Ortega, cuando auxiliado por un abogado de las malas causas está intentando intimidar a las empresas anunciantes de ese espacio televisado.
Lo que algunos hacen soterradamente, este pandillero gubernamental lo está haciendo a la luz pública y con el mayor descaro como si tuviera licencia no solo para desfalcar al Estado, sino también para perseguir y censurar a quienes han tenido el valor de develar sus delito.